En el Dia del Indio.....
 
Pueblos Indígenas
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EN EL DIA DEL INDIO ....

La luz se hizo sombra y nació el Indio

La peña se hizo hombre y nació el Indio

Prisionero en su suelo……………….......
Hermosa letra del vals INDIO de la compositora Alicia Maguiña Málaga con la que trató de reivindicar en su época al Indio peruano totalmente explotado y marginado por los dueños de las ex – haciendas.

El 24 de junio de cada año, en Perú se celebra el día del Indio o día del campesino cuyos orígenes se remonta a la época del Imperio del Tahuantinsuyo, cuando en ésta fecha festivamente se daba la bienvenida al solsticio de verano con la ceremonia del Hatun Raymi. Fue en el Gobierno de don Augusto B. Legüia, un 23 de mayo de 1930, cuando se dicta el Decreto que oficializaba el día del Indio ; luego un 24 de junio de 1969, en el Gobierno del General Juan Velasco Alvarado, se promulga la Ley de Reforma Agraria en la que se cambia de nombre a ésta fecha por la de el Día del Campesino.

Da la coincidencia de que es en éste mes de junio del 2009, cuando la población indígena del país logra hacer retroceder a los representantes del neoliberalismo al punto de lograr la derogatoria de los conflictivos decretos 1090 y 1064; hecho que por sus propias declaraciones, preocupa al Sr. Ministro de Economía quien ha manifestado las probables implicancias en el proceso de implementación del Acuerdo Comercial Perú – Estados Unidos; en ningún momento, manifestó alguna preocupación por la vida de los pueblos indígenas ni mucho menos de los efectos ambientales que hubiesen tenido la aplicación de tales normas legales.

Más allá de las cosas momentáneas del manejo político coyuntural del tema, todo análisis puede abarcar dos escenarios: el primero, la negociación de los aspectos considerados en los decretos cuestionados al amparo del CONVENIO OIT No. 169, ratificado por el Perú en el año 1993 y segundo la visión de desarrollo armónico de los pueblos indígenas en su territorio con un cambio en la política económica global y de país.

El decreto legislativo 1090 que aprueba la ley forestal y de fauna que en el Art. 3º, dice: El Estado promueve el manejo de los recursos forestales y de fauna silvestre en el territorio nacional …. Con la activa participación de los sectores sociales y económicos del país. Para el mencionado decreto, el ordenamiento de la superficie forestal, en su Art. 7º establece bosques de producción permanente que son áreas naturales primarias calificadas mediante resolución ministerial del Ministerio de Agricultura, cuyo aprovechamiento preferente de madera y otros recursos y servicios forestales podrán ser otorgados a los particulares.; así miso en, su Art. 9º, establece los mecanismos para otorgar las concesiones forestales ya sea por subasta pública, por concesión en concurso público o concesión por iniciativa privada. En ningún momento, la norma toma en cuenta lo establecido por el Convenio 169 – OIT cuya política general establece su aplicación a todos los pueblos tribales en países independientes cuyas condiciones sociales, culturales y económicas les distingan de otros sectores de la colectividad nacional y que estén regidos total o parcialmente por sus propias costumbres o tradiciones o por una legislación especial; como es el caso de los pueblos amazónicos. Dicha política general en su Art. 3º - inciso 2, establece que no deberá emplearse ninguna forma de fuerza o de coerción que viole los derechos humanos y las libertades fundamentales de los pueblos interesados; que poco criterio tuvo el Gobierno Peruano al atacar a las poblaciones con el uso de sus fuerzas armadas violando lo normado en el convenio OIT que se analiza. Según el Art. 6º, inciso a, al aplicar las disposiciones del presente convenio, los gobiernos deberán consultar a los pueblos interesados mediante procedimientos apropiados y con la intervención de instituciones representativas, cosa que no se hizo, no se respetándose los alcances del Convenio. Para el Art 7º, los pueblos interesados deberán tener derecho a decidir sus propias prioridades en lo que atañe a su desarrollo, en la medida que éste afecte a sus vidas, creencias y bienestar espiritual y a las tierras que ocupan o utilizan de alguna manera; dicho de otro modo son ellos los que deban controlar su propio desarrollo y no un grupo de burócratas enquistados temporalmente en el poder político.

El Decreto Legislativo 1064, norma el régimen jurídico para el aprovechamiento de las tierras de uso agrario, donde en su Art. III, define que el Estado garantiza el libre acceso a la propiedad de las tierras de conformidad con lo establecido en la Constitución Política del Perú. Para el Convenio OIT, en su Art. 13º, los gobiernos deberán respetar la importancia especial que para las culturas y valores espirituales de los pueblos interesados reviste su relación con las tierras o territorios y en su Art. 14º, se dice que deberá reconocerse a los pueblos el derecho de propiedad y de posesión sobre las tierras que tradicionalmente ocupan.

Es por lo tanto, preocupante los pasos a seguir por parte del Gobierno en la negociaciones posteriores a la derogatoria de los Decretos indicados pues existen intereses en conflicto implícitamente establecidos en el TLC con los Estados Unidos que pretende incorporar todos nuestros recursos ya sean bosques y tierras a la economía de mercado incluso violando no solo convenios internacionales como el 169 con la OIT, sino el derecho a la vida misma de los pueblos amazónicos.

A nivel de política económica global y nacional, el cambio de rumbo es una exigencia de los pueblos andinos y amazónicos; ningún tratado de libre comercio, ninguna inversión privada y ninguna acción subordinada del Gobierno justifica la vida de nuestros hermanos indígenas y la destrucción de su medio ambiente natural. Si los grandes empresarios forestales tienen interés en el negocio relacionado, existen muchos espacios en los Andes donde primero tendrán que sembrar para reforestar y luego cosechar; no es justo que pretendan venir a nuestra selvas amazónicas solamente a cosechar lo que la naturaleza nos dio y que es patrimonio del país y propiedad de los pueblos localizados en la selva.